Una gigante lengua de arena se desprende de la costa atlántica para abrazar la gran roca que emerge de las profundidades del mar.
Sobre su altura, un faro mitológico observa dos inmencidades: el mar y la estepática llanura.
Hogar del viento al que los pinguinos magallánicos eligen para pasar sus últimos días en éste mundo.
Bruma de un espacio Tehuelche, cenizas de un pueblo y su telégrafo que vivieron la burbuja de la sal y rápido fue arrastrado a las profundidades de la desolación.
Allí…
hombres encarnados en torreros desafían la locura y soledad entre paredes del pasado, donde moran fantasmas de suicidas y máquinas de espionaje de la Guerra de Malvinas.
Son sólo algunos pocos de los secretos que atesora este fantástico lugar, al que Jorge Luis Borges, de haber conocido en vida le hubiera escrito varios tomos de cuentos…

























