Corrían los veintipico de un Octubre bien sequito. Pintó la de tirarse a conocer uno de los lugares más turísticos de nuestro pais hemano: San Pedro de Atacama:
“..es una comuna del norte de Chile, de la Provincia de El Loa en la II Región de Antofagasta… En sus inicios fue destino de mochileros y viajeros, pero hoy llegan turistas de todas partes, en especial europeos y extranjeros atraídos por las bellezas naturales de la zona y el encanto particular del pueblo.” (1)
Como en muchos pasos fronterizos con Chile (en los del norte) uno realiza los tramites del lado argentino en el límite, pero luego tiene que andar muchos kilómetros antes de encontrarse con el de Chile. Claramente la Puna y el desierto son muy inóspitos y es por ello que los controles recien son realizados al llegar a la ciudad. En este caso, ni bien se llega a San Pedro, uno debe ir a por los Carabineros, SAG y Aduana y hacer los pelpas correspondientes.
Llegamos caido el atardecer, con las primeras estrellas… habiamos hecho una investigación de campirulos y ya teniamos uno favorito a las afueras de la ciudad. El tema es que tabamos cansados y al preguntar donde quedaba dicho sitio nadie sabia bien de él. Así fue que preguntamos por otro en las cercanias… bue pa hacerla corta, el pueblo parece que fue urbanizado en conjunto con quien diseño Parque Chas (en Capital Federal es un Barrio que no tiene una sola cuadra recta) y era imposible darle con las indicaciones (hay que sumarle el hecho de que una sola calle cortada hacia imposible llegar a ese camping…
Hoy estoy larguirucho… pero bue hace mucho que no escribia…
Retomando… ma o meno los planetas se alinearon y pudimos llegar al camping original (claramente era una pavada llegar). Nos recibió el Jaime, encargado del camping quien nos acomodó y empezó a ser nuestro guía de turismo de la zona… la verdad que un fenómeno!
Armamos la carpa y recién al otro día dimos cuenta del maravilloso lugar en el que estabamos. Realmente un oasis e el desierto… el camping es bien grande, cuenta con una mega pileta, muy bellamente parquizado (creo que de algarrobos o afín), su nombre lo dice todo: Oasis Alberto Terrazas!…
La verdad que si bien lo usamos de base para recorrer los puntos turísticos, siempre volver al campirulo y pegarse un chapuzón era un placer farónico…
Algo pa chusmear… estabamos solos en el lugar salvo por un Hotel móvil Aleman que lleva de paseo a Turistas en un largo camino de norte a sur… si si ahi duermen en cuchetas por meses… cuenten las ventanitas y multipliquen x 2












































